Jabón para platos casero

Desde que conocí los mil y un usos del vinagre y el bicarbonato, me ha picado la curiosidad y he intentado buscar soluciones de limpieza más naturales o sostenibles. Y dando vueltas, dando vueltas, no sé cómo llegué a este post enlazado a través de Mamá Valiente con la receta para hacer en casa jabón para los platos.

La receta que veis no puede tener unos ingredientes más simples: limón, sal gruesa, agua, vinagre y abrillantador. Y si queréis sustituir el abrillantador, podéis reemplazarlo como dice Mamá Valiente en su post. Como os digo, los ingredientes de la receta son tan simples y, además, la receta para el jabón me parecía tan sencilla, que no me lo pensé dos veces a la hora de lanzarme a probarlo.

Friki-nota: En la versión más ecológica, el abrillantador se sustituye por una mezcla que lleva una pequeña proporción de alcohol de 96º y encontrarlo aquí, en Alemania, es casi como encontrar el santo grial. Gracias a mi amiga Cris, que me descubrió una droguería con cosas tan bonitísimas como os enseñé hace unos días por instagram.

El veredicto

Tenía tanta ansia por probarlo que no esperé ni a dejarlo enfriar, lo vertí directamente en el envase del último lavaplatos que había en casa. Conclusión: el plástico se deformó entero y ha quedao un churro nada bonito de fotografiar.

Y no contenta con todo y más, que al final se me adelantó Sr. Marido a probarlo. Y él, que es un poquillo escéptico, fue el primero en alabar las bondades de esta maravilla. Y qué queréis que os diga, eso ya me predispuso.

Servidora fue después y apoyó su veredicto: me guuuuuustaaaaaaa. Ya no sólo por la satisfacción de decir “me lo he preparado yo”, sino porque realmente funciona muy bien, a pesar de que al principio me chirriaba un poco que no fuera jabonoso. Estamos tan acostumbrados a las burbujitas, que bien pensaba que se quedaba a medio gas, pero en absoluto. Además el olor a limón es una maravilla. Aunque no contenta con ello, le añadí unas gotitas de aceite esencial de árbol de té por sus propiedades desinfectantes.

La prueba del algodón

Tengo que reconocer que un par de veces recurrí al todosalvador combo bicarbonato-vinagre con alguna sartén que se quedó pringosilla de aceite, pero -oh.mein.got- el flechazo absoluto y el enamoramiento hasta las trancas llegó esta semana.

Tengo un cazo en casa que utilizo para freír patatas o croquetas y que desde hace unas semanas está amarillo total al haber quemado un poco de aceite que rebosó en una sesión de frituras hardcore. Os puedo prometer que froté aquél cazo con todos los productos que tenía a mi alrededor,  incluidos unos estropajos de aluminio olvidados por Sra. Madre en mi casa y que llevan incorporada una solución antigrasa. NADA.

Hasta que ayer sucedió. Me puse a limpiar EL cazo con mi jabón casero y un estropajo normal cuando noto que el color amarilluzco empieza a desaparecer. Ante mi asombro, me puse a frotar con un poco más de brío y milagro: el brillo ha vuelto.

No tengo fotos decentes del antes y después porque fue algo tan espontáneo como cotidiano y lo único que os puedo enseñar es lo que os muestro a continuación:

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No sé si apreciáis el tono amarillento de la base.
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El después en directo era bastante más llamativo, palabra de Carolina

 

Así que no puedo más que recomendaros esta maravilla. Tanto si estáis buscando alternativas para una limpieza más sostenible como si no, el resultado merece un montón la pena. Y ¿os he dicho ya que no se me resecan tanto las manos?

Quizás la próxima vez que lo prepare incluya un poco de jabón de la abuela disuelto en la proporción de agua para ver alguna burbujilla, pero si no, estoy  más que convencida de que repetiré receta según se me acabe.

¿Alguien se anima conmigo? 😉

 

 

 

2 comentarios sobre “Jabón para platos casero

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  1. ¡Me encantaaaaa! Lo probaremos sí o sí en cuanto se nos acabe el lavavajillas, porque me parece siempre super sintético y tóxico. Hace un par de días compré un cepillo con cerdas y mango de madera, es para fregar, y no veas el cambio que hemos notado. Se acabó el estropajo que se desgasta constantemente… ¡otro residuo menos! Me imagino que allí los encontrarás también por si te apetece probar la combinación de tu jabón con un cepillo natural 😀

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    1. ¡Te lo vi el otro día en IG! ¿Así que contenta? Ha abierto una tienda en la ciudad filosofía Zero Waste y los tienen, pero el día que la visité sólo fui a echar un ojo. Lo apunto para la siguiente visita ¡gracias! 😀

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